domingo, 21 de mayo de 2017

Donutcoin, el timo del bitcoin en clave alimentaria.


Grande no, lo siguiente.
Ya oigo a las horas fanáticas de las criptomonedas invocando al dios de la falacia. Y en cierta forma les doy la razón, porque a fin de cuentas, yo no sé nada de informática, ni de economía, ni de transacciones de criptomonedas.

Lo mío es la alimentación, y su formulación, y su coste, y su mercadotecnia, y su valor, y su precio (que es distinto al valor) y su potencialidad, y su competencia y valores macroeconómicos pasados, presentes y futuros de productos existentes y nuevas tendencias y otras polleces con la que os creéis que os alimentáis. Pero repito, no sé nada de valores de criptomonedas.

Total, que no tengo ni puta idea de qué es un bitcoin. Pero tampoco sabía nada de sellos, y cuando hablabas con algún inversor lo veía facilísimo como que el valor subía y era imposible perder y sólo se ganaba dinero y bla bla bla. Y como se te ocurriera decir algo en contra, te inundaban con frases absurdas acerca de mi ignorancia. Pues bien. Yo como humilde consumidor, veo demasiados paralelismos entre los Sellos y el Bitcoin, y sinceramente, la única diferencia es que el Bitcoin actúa a nivel global, por lo que el timo va a ser bastante imponente.

¡Kovko calla joder, que no tienes ni idea! ¡Que no es un timo!

Es verdad. Es un sistema trapezoidal. Y por eso, creo que voy a hacer algo similar en alimentación. Voy a llamar a Bimbo (Panrico) y voy a pedirles que saquen este producto al mercado.

El “donutcoin”

Imaginemos que Panrico(Bimbo) lanza al mercado un nuevo producto, un producto de edición limitada, que llamaremos el Donutcoin.

El donutcoin no es un alimento en sí. El donutcoin es una fórmula de “cómo preparar un Donut especial”, y además todos los donutcoins son distintos entre sí, es decir, que cada donutcoin tiene una fórmula especial. Y es muy compleja.

El Donutcoin sólo dispondrá de tres millones de fórmulas completas mundiales, e inicialmente el poseer parte de ésa fórmula podrá usarse para comprar otros productos de Panrico. ¿y por qué? Pues porque Bimbo quiere que tengan un valor inicial, así la gente creerá  que tiene un valor.

Panrico lanza un juego al mercado. Un puzle. Si resuelves parte del puzle, tendrás parte de la formula, por lo que Panrico te estará premiando con una parte del Donutcoin. Y cuantos más puzles resuelvas, más completa será la formula, por lo que tendrás más y más proporciones de donutcoins hasta lograr un donutcoin completo o muchos de ellos.  

Acabamos de crear la primera Criptofórmula.
Ni pal water sirven

Panrico sacará un manual de cómo obtener parte de la fórmula, por lo el juego te va a tener cogido desde el primer día, ya que vas a tener que dedicarle tiempo y parte de tu dinero (no mucho) en obtener Donutcoins. ¿Y cómo se obtienen? Bueno, es todo teórico, primero has de comprar el manual y luego seguir los pasos. Puedes hacerlo en plan pequeño intentando resolver los puzles con papel y lápiz, o con un algoritmo en ordenador, por lo que requieres de mayor inversión en software, hardware y electricidad. Eso depende de ti. Donuts sólo enseña el manual.

Pero hay más reglas. Aunque la cantidad de Donutcoins es de 3 millones, este volumen no saldrá de golpe, si no que Bimbo irá liberando fórmulas a medida que pase el tiempo y que haya más jugadores. Además, el manual cambiará cada año, y Bimbo forzará a que a medida que pase el tiempo, será más difícil obtener parte de la fórmula del Donutcoin

Bueno, ya tenemos las reglas. Ahora vamos a forrarnos.


El valor del Donutcoin

Bimbo es una multinacional, y el Donutcoin puede ser descubierto por cualquier usuario a nivel mundial y uso será el de poder comprar sus productos online en todos los países.

Al principio juegan los jugadores más frikis y más fieles. Sinceramente, como en todo buen timo piramidal, éstos serán los más agraciados, ya que a medida que progrese el juego, obtendrán más ventajas y más valor y los futuros jugadores lo tendrán más difícil para conseguir los mismos beneficios.

Pero bueno, al inicio todo es felicidad. Los jugadores iniciales no tardaran en divulgar sus virtudes entre los círculos cercanos, y este se propaga con bastante facilidad a otros círculos y otros y otros y… Así pues, cada día más y más personas empezaran a estudiar el puzle de Panrico para obtener el Donutcoin. Y Bimbo ofrecerá más y más productos para que la gente pueda adquirir estos productos a nivel mundial.

La gente es feliz, si logra tener Donutcoins puede comprar productos. Pero ah amigo. Resulta que ahora cuesta mucho jugar al juego, y la propia gente prefiere comprar su donutscoins que se asociaran al valor de mercado de los productos de Panrico. Es decir, que como para cada país, su precio es diferente, los consumidores de ciertos paises preferirán vender sus donutcoins a consumidores de otros países.

De esa forma empieza un sistema económico transaccional donde es el populacho el que establece un tipo de cambio real con el Donutcoin.

Otras marcas usan el Donutcoin

Debido al éxito de mercado del donutcoins, otras marcas proponen a Bimbo que puedan usar el Donutcoin en sus transacciones. Inicialmente son jóvenes que lanzan App de móviles para monitorizar el valor del Donutcoins y precio de sus productos. Al ver la facilidad de adquisición de productos con esta moneda, otras marcas proponen que sus productos puedan ser adquiridos con los Donutcoins. Y al aparecer más personas interesadas en esta moneda, las transacciones de la compra venta se dispara.

Valor como divisa, una divisa fuera del valor monetario internacional

Aquí aparece el “por qué” del valor del donutcoin. Al final resulta ser un producto creado por alguien (Bimbo), limitado en unidades (tres millones) pero no en decimales. Es decir, es una moneda limitada por el techo de su valor, por lo que no puede tener inflación al no poder crecer su cantidad de donutcoins. Eso significa que su valor crecerá al “fragmentar la fórmulas”. Si los primeros usuarios podrían tener un Donutcoin, los siguientes sólo podrán conseguir décimas, los siguientes centésimas, y así hasta que todo el mundo quiera tener donutcoins. Cuanta más gente quiera tenerlos, más “fragmentado” tendrá que ser el Donutcoin por lo que su valor puro crecerá. Si inicialmente con un Donutcoin podías comprar un Donut, su valor crecerá hasta que puedas comprar 4, y 10, y 100… Increíble, el valor siempre crecerá.

Crecimiento exponencial

Y más gente quiere donutcoins, y más empresas quieren negociar con donutcoins, y más valores entran en juego con esta manera, y la señora de la limpieza empieza a hablar de los Donutcoins, y en tu oficina ya hay una máquina que acepta donutcoins, y esto se infla sin parar.

Aparece la ley.

Esto se va de madre. A fin de cuentas el dinero es la estampita divina que representa a tu país, y que predice “qué valor” tiene tu dinero como bien presente y futuro (ejemplo, si mañana apareciera una mina enorme de diamantes en España, el valor del Euro hoy incrementaría su valor en la parte proporcional a la potencialidad de dicha mina, por lo que el dinero representa el valor de “lo que hay ahora en tu tierra y lo que habrá mañana”).

Pero el Donutcoin tiene una consecuencia económica inesperada: acaba de crear un “estado ficticio”. Un nuevo país. Bimbo ha creado una moneda para sus productos y estos se pueden traspasar de un país a otro muy fácilmente.

Y hacienda no es tonta, y quiere su parte, y los gobiernos empiezan a recelar de ésta moneda.

Pero ¿Cómo gana dinero Bimbo con el Donutcoin?

Claro, hemos dicho que Bimbo iba a sacar 3 millones de Donutcoins  al mercado. ¿Y él qué gana en este círculo?

Pues tiene varias formas:

Él ha creado la moneda, por lo que no es tonto y no liberará todas las fórmulas. Él decidirá como fragmentarlas y cuál es el nivel de esfuerzo requerido en cada momento para que haya más o menos. A fin de cuentas será consciente de la oferta y la demanda, y podrá establecer el precio básico para sus productos. Por lo que la retención de Donutcoins hasta que aparezca el mercado de trading será una opción.

Por otro lado, cuando usas parte de la fórmula en adquirir un producto, tú estás devolviendo las monedas a Bimbo, eso quiere decir, que Bimbo mantiene controlado el flujo de Donutcoins, y puede decidir cuánto se requiere de menos fragmentos para comprar sus productos.

Y en cuanto aparezcan nuevos jugadores interesados en que sus productos se negocien con Donutcoins, Bimbo podrá especular con las formulas retornadas para adquirir productos del resto de empresas que aceptan el Donutcoin.

Además el flujo de Donutcoins le permite mover dinero de un país a otro sin necesidad de hacer transacciones fiscales.

Bimbo sólo creó una moneda… y tú has creado un juego de monopoli con ella. Gracias a ti, ellos se enriquecen.

Nace la competencia

El ser humano es codicioso por naturaleza. Y al ver el éxito de Bimbo, otras multinacionales se apuntan al carro. Mars, Mondelez, Cocacola, todas sacan sus criptofórmulas. Lo interesante de éste modelo es que, debido a la fortaleza de estas monedas frente a una creada por tu vecino, es que el respaldo económico ficticio da una seguridad que ayuda al consumidor a empezar a usar estas monedas. Y debido al tamaño de estas multinacionales y a sus intereses, incluso empiezan a fusionar sus mercados de criptoformulas para crear una moneda más fuerte que controle más productos.

Herida a las monedas convencionales

Pues sí, este sistema puede llevar a un colapso real del sistema financiero internacional. Los países no controlan estas monedas ficticias que están en manos de multinacionales globales. No existe un control financiero sobre ellas, y cada vez la gente especula más y más en criptofórmulas como el Donutcoin. Por lo que el valor del dinero mundial depende más de estas monedas virtuales que no del valor real de cada país emisor de moneda.

Vamos, a eso, en mi pueblo, se le llama burbuja.

Intento de fusión del FMI con monedas virtuales

Y lo dicho, las administraciones financieras quieren regular ya ese desporoposito, y urgen al FMI a que meta mano. Y él lo intenta, pero…

… Volviendo al sector alimentario. Si entras a formar parte de una multinacional y descubres sus trapos sucios, tienes tres opciones.

La primera es no hacer nada y formar parte de esa suciedad

La segunda es poner el grito en el cielo y borrarlo todo. Bien, eso fue la revolución cultural de Mao y causó estragos. Es la peor opción ya que el poder y el control siguen en el régimen corrupto, por lo que como buen elefante mal acostumbrado, te intentará aplastar. Además eso se reflejara en los resultados de la empresa y tú, como impulsor de la limpieza, serás el máximo responsable. Por lo tanto, matar de golpe las malas prácticas tiene sus consecuencias y tú eres una de ellas.

La tercera es “borrón y cuenta nueva”. Nelson Mandela Style. Todos tenemos un pasado y todos queremos un futuro. Lo siento pero hemos de focalizarnos al futuro. SIN PREMIAR A LOS CULPABLES, pero sin darles un castigo ejemplar (por eso fracasó en Colombia las votaciones a favor de la integración de las Farc)

Bueno, pues volviendo al Donutcoin aquí entra el FMI. Ven peligrar el valor económico de las monedas y como dijo aquel: si no puedes con tu enemigo, únete a él. Un respaldo del FMI a las criptofórmulas supone por un lado una pérdida de independencia del donutcoin. Y una entrada de las criptofórmulas supondría mostrar cómo se cuece el pastel del valor económico mundial. Total, que a ambos lados hay gente que se muestra favorable y contraria a estas fusiones y controles y nadie quiere mostrar sus cartas. Así que de momento nada ocurre. Negociaciones, declaraciones, acusaciones, titulares de prensa… nada.

Masificación de las monedas

Mientras el FMI se ha dedicado algunos meses a criticar las monedas y otros meses a alabarlas, el comercio alcanza su clímax. Ya lo usan hasta los países africanos y se descubren varios sistemas de falsas transacciones que dan lugar a incrementos espectaculares y ventas puntuales que permiten a los infladores forrarse a base de devaluaciones posteriores masivas.

El control de la criptofórmula demuestra que está fuera de sí. Además el creador no es una entidad tan fuerte como el FMI y a medida que la moneda se masifica por el mundo, los creadores pierden su control.

Países con gran potencial económico prohíben el uso de dichas formulas. La colacoin es aceptada en USA, el Donutcoin sólo en Latam y España y China tiene sus propias monedas como el patadepollocoin.

La dispersión crea una volatilidad en el valor que supone a los consumidores (no en los inversores especializados) e incluso Bimbo prevé que el valor del Donutcoin será inferior al valor de sus productos, por lo que seguir vendiendo sus productos bajo esta moneda es perjudicial para todo su sistema fiscal. Poco a poco lanza campañas atractivas para recuperar su moneda (Tarta de San valentin, que cuesta más que un producto normal).

Todo intento para recuperar el control de la moneda es fútil. La mierda sigue floreciendo.

Estalla la burbuja

Pero nadie llega a tiempo y nadie lo preveía. El descontrol transaccional debido a la masificación de las criptofórmulas (fragmentadas) y del descontrol en las entidades especialistas en convertir todas las criptoformulas en dinero y viceversa muestran al mercado muchas falsedades. Las criptoformulas sufren picos de caída fuerte, luego leves subidas debido a que “esto ha sido sólo puntual” y posteriormente más caídas. Hay un remanente transaccional pero realmente sólo los que más han perdido creen que esto es puntual.

El FMI pone tierra de por medio, suelta algo así como “Ya lo decíamos” y se dedica a seguir especulando con sus estampitas. La gente pierde sus inversiones y los niños encuentran la moneda tan barata que ya usan las criptoformulas en sus app del Candy crush

Bimbo se pilla los dedos, y en un acto de rasgarse las vestiduras, divide la empresa en dos, una buena y una mala. Ahora Evonik ya no tiene nada que ver con el Naizsmo… ui… bueno. Quiero decir, que la buena es la gente buena que no tenía nada que ver con lo que hizo Bimbo. Y la mala se traga toda la mierda y muere absorbiendo todas las deudas y demandas y bla bla bla bla

Pero en el fondo no te han timado, porque tú has querido jugar.

Ale, ahora me voy a invertir en Bitcoins, porque como habéis podido observar, no tengo ni puta idea.

Tl:dr si digo una mentira, que me caiga un rayo y me parta. Ahhh eso no ocurre, ok, pues que me castigue dios… ahhh tampoco, vale pues… mierda, no existe nada. Sólo existe lo que queramos que exista.  Y tiene el valor que queramos que tenga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Hombre! ¡Por fin alguien comenta!
Muchas gracias por tu aportación.

google-site-verification: google059b46fd1c1fdab4.html