domingo, 31 de julio de 2016

Un cuentecillo

Piguen acarició el cuero del árbol. Fue introduciendo sus dedos a contrapelo hasta que llegó a descubrir las primeras vetas de la corta pelusa de otoño. Le costó bastante ya que el espesor del pelo empezaba a ser más poblado y no le dejaba llegar hasta la piel. En esos momentos ya empezó a notar en sus yemas el calor que desprendía el tronco del árbol.
La cosecha de pieles será buena este año” dijo uno de sus ayudantes. Piguen no se inmutó. Siguió con su mano metida en la corteza peluda, y al cabo de un rato se volvió con una expresión seria hacia sus hombres.

Chicos, los chinos llamaron ayer. Dice que quieren zebra de roble para febrero. Pagarán el doble que la de vaca si lo tenemos a tiempo”. “¿Cómo? Pero la cepa sólo la puede vender Tana en Australia!” comentó alguien. “¡Ya lo sé joder!”. Les contesto abruptamente Piguen. Todos pusieron caras largas. Otra voz dijo “Y si llamamos al genetista?”. Piguen respondió. “No, no llegaremos a tiempo

Piguen volvió su mirada hacia la corteza y siguió acariciando un rato más la piel que crecía en el árbol. “Va a ser un año difícil”. Pensó.


 

domingo, 24 de julio de 2016

Química everywhere… Etiquetas everywhere?


Me gustó mucho el desglose que hizo James Kennedy  acerca del contenido de químicos presente en varias piezas de fruta.

A modo de ejemplo, pongo su plátano (no penséis mal).


Como podéis ver, esto es sólo una parte de su contenido, hay más moléculas. Pero las más significativas son las que ha indicado.

A veces pensamos que dentro de un producto sólo hay lo que se lee en su etiqueta, y no es así. La etiqueta es sólo es la parte legal que se nos enseña, pero en realidad es sólo una parte mayoritaria de sus componentes, pero no necesariamente son los fundamentales.

Por ejemplo, hay varios conceptos que no se desglosan, como la composición de zumos, extractos o aromas. ¿Por qué? Porque cada uno de ellos tiene su regularización y permite contener “todo su contenido” en una palabra.

Pero claro, si se expusiera todo, no habría envase suficiente y además el cliente estaría más asustado que un pavo en Navidad. Así que se puede decir que una etiqueta con un listado enorme de ingredientes no significa que sea peor. Sencillamente es que el fabricante decide explicar bien lo que contiene, o que la ley le obliga a etiquetar todo ese listado. Pero he visto muchos casos, sobre todo en productos de marcas minoritarias, donde el desconocimiento (principalmente) hace que el producto se etiquete incorrectamente.

Hoy en día el cliente está muy susceptible al tema de etiquetado, y se ha generado una clara tendencia hacia las “clean label”, es decir, productos con poca información y que evitan el uso de sustancias con números E u otras palabras “Asustadizas”. Para lograr esto, los fabricantes usar ingredientes que por legislación, no es necesario su etiquetado o que se puede ocultar dentro de otras palabras, por lo que el producto final sale al mercado con una información “limpia”, por no decir vacía.

Y es legal… y no necesariamente mejor.

Pues a saber dónde iremos a parar con el tema del etiquetado. Lo que está claro es que una etiqueta “pura” confunde al consumidor ya que encontrarse tanto producto químico definido asusta.

Mi propuesta pasaría por un sistema enfocado al consumidor, donde, se añada el valor energético y alérgenos, y según un comité de expertos (nutricionistas, médicos, etc) se valore el producto como adecuado o no, y su ADA.

Por otro lado yo pondría un código tipo QR donde al escanearlo se muestra al consumidor la presencia total de ingredientes (uno a uno, donde se hayan definiendo los ppb o ppm mínimo para declararlos)

Pero para gustos, los colores, y para colores, ¿artificiales o naturales?


tl:dr detallar el contenido químico real dentro de cada producto asusta, y si se declarara el contenido de los licores, asustaría aún más.

domingo, 17 de julio de 2016

UHA GELATINAS PREMIUM

  • EmpresaUHA Mikakuto
  • Marca: UHA Mikakuto Kororo
  • Tipo: Gelatinas
  • Formato: Bolsa de aluminio rígida.
  • Tiendas: supermercados y grandes superficies.
  • Precio: la bolsa sale a 1€ (40g).
  • Ingredientes: glucose-fructose syrup, sugar, juice concentrate (muscat juice concentrate, apple juice concentrate), starch syrup, collagen, vegetable fat, glycerin, acidifier, gelatinizing agent (polysaccharide thickener), flavourings, potassium citrate, colouring (turmeric, gardenia), glazes, cellulose, stabiliser (CMC)
  • Valores energéticos: 40g contienenen: Energy (kcal) 106.00 kcal Protein 0.50 g Fat 0.00 g Carbohydrate 27.30 g Sodium 6.00 mg





De mi último viaje por Asia pude deleitarme con éste producto. Es muy especial y curioso, porque lo que más destaca, es su doble textura. Internamente es una gelatina, no muy rígida ni muy suave... por poner ejemplos, más suave que un osito haribo y más rígida que una gelatina de vaso de plástico. Y ahora viene lo curioso, tiene una segunda gelatina que lo recubre, y tiene una textura de piel de fruto, por lo que su función y forma recuerda a las bolas de salchichas.

En cuanto al producto en boca, esa mezcla de texturas no resultan desagradables y tiene una mordida que recuerda a una uva madura.

Recomiendo que si alguna vez vais por Asia, sobre todo a Japón, no tengáis miedo a gastaron 30€ en caramelos de supermercado y os dediquéis una tarde a chupetearlos todos en vuestra habitación.

Parece raro, pero este blog también lo es.

td:dr uvas falsas más caras que las uvas auténticas

domingo, 10 de julio de 2016

Maneki-neko el gato de la suerte oriental.

Bueno, hoy toca una historia de Chinos... Vamos a hablar del Gato de la suerte, conocido como Manikí (vale, broma fácil... es que hoy la historia es corta y he de enrollarme con algo). Maneji-neko

Ahh no, que el gato ese es Japo, perdón. Bueno, de esos señores del Éste... o Oeste, no sé, están muy lejos.

Si vais a la wikipedia u otros sitios veréis varias historias, pero realmente el gato de la suerte tiene mucho que ver con la cultura oriental... donde la suerte se relaciona con el poder económico. Es decir, que el gato de la suerte es en realidad el gato de la fortuna.

Los orientales, que no son tontos, relacionan la fortuna a la suerte... cuanta más pasta tienes, más suerte tienes. Y por eso nos ha llegado a occidente el concepto de "Gato de la suerte"

¿Y qué pinta esta historia en un blog de alimentación?

Vale, voy, voy. 

Mirad, resulta que antaño, en las casas donde vivían los ricos, estos eran los únicos que tenían fruta fresca (la fruta ha sido historicamente un producto de lujo en Japón). Pero claro, si tienes fruta, tendrás ratas. Por lo que era imprescindible tener gatos para que cazaran las alimañas y así evitar que se comieran la preciada fruta.

Es por ello que los ricos tenían gatos. Entonces tener un gato en casa es señal de riqueza... o fortuna oriental... o suerte, según se mire. Así que todo el mundo que podía intentaba tener un gato.

Y hoy en día que el gato ha perdido su funcionalidad como animal de caza, el gato de la suerte ha pasado a ser de plástico made in China. Y los gatos los ves en el plato disimulado como pollo, o en locales donde los emos van a acariciarlos.

Eso sí, la fruta sigue igual de cara.

tl:dr dineeeero


domingo, 3 de julio de 2016

Oda al vegano

Contemplé sus fetos
Mientras desollaba sus cuerpos aun bruñidos por el sol

Extirpé sus fetos
Y desmembré sus cuerpos a voluntad, porque su grotesca forma me ofendía.

Devoré sus fetos
Mientras recordaba el olor de su sexo florecido en la pubertad,
Y tanto me gustó que los amputé para enviárselos a mis iguales, para que se deleitaran tanto como yo había hecho.

E hice todo esto porque no tuve remordimientos.

Ellos no gritaron, mi se movieron, ni se defendieron.
Mi moral es superior y como somos tan diferentes, puedo hacerlo.

Devoré sus fetos
Y no me importó que estuvieran vivos.


Tl:dr insolación veraniega.


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